Una memoria de mis consejos generales para la vida. Ahora es mi turno de extrapolar las posibilidades de Excel a la vida real.
Tal vez parezca extraño que una politóloga CIDE y diseñadora/arquitecta frustrada como yo, decida bautizar su página haciendo referencia a un programa de Office que parece tan poco «cidepolitológico» o «diseñarquitectónico» como Excel. Y la verdad, sí lo es… de eso no me queda la menor duda. Hasta para mí es extraño. Por eso me gustaría explicar cómo nació el nombre de este URL.
Para empezar, vale la pena mencionar que soy una ferviente creyente de que los nombres (y los sonidos y sensaciones que se derivan de ellos), no son una casualidad. Me gustaría que existiera una ley que prohibiera la ajudicación de voluntades para «nombrar» aleatoriamente a las personas y a las cosas. Un nombre puede definir tan profundamente a los sujetos y a los objetos, que deberíamos siempre incluir criterios contextuales para decidirlos. Definitivamente eso evitaría muchos problemas en este mundo. Pero profundizaré más sobre esto en otro post posteriormente.
Soy hija de un ingeniero civil y e inventor ciroperaloquesco que entre otras cosas es profesor de Excel. Desde que tengo memoria, mi papá ha decidido extrapolar sus creativas ideas sobre la vida a documentos de Excel. Siempre escuché decir a sus alumnos que a pesar de que Excel parecía ser tan simple, al estudiarlo aparecía un mundo infinito de posibilidades, que les había solucionado la vida. Aunque de todas mis hermanas, parezco ser la única que nomás no ha aprendido nada, hay algunos truquitos que con su gran generosidad me ha enseñado mi papá (y no, no estoy siendo sarcástica).
Resultó ser que esos truquitos empezaron a servirme en mi trabajo también. Sorprendida por cómo me solucionaban la vida, casi sin querer empecé a compartirlas con mis compañeros de lugar. Un día, Tiani me dijo que deberíamos pedirle a mi papá un curso de Excel. Así, empezamos a sumarle «capítulos» a nuestro curso de Excel fantástico, y cada que necesitábamos una función mágica, decíamos: «esto también nos lo deberán enseñar en el Curso de Excel».
Después llegó la parte en donde no pude ocultar mi personalidad participativa y apadrinadora. A veces es insoportable, pero no lo puedo evitar: me gusta aconsejar a la gente las fórmulas que en mi corta experiencia me han funcionado. Después de haber crecido en Guadalajara en un ambiente conservador y bastante peculiar me vine a vivir a México para encontrarme con un ambiente absolutamente contrastante en el CIDE y la Ciudad de México. Mi vida se convirtió en un licuado de frutas de todo tipo; ahora tengo amigos de derecha y de izquierda, ricos y pobres, brillantes y simples, sencillos y sofisticados, feos y guapos, mexicanos y extranjeros…
Con este espectro de personalidades, creencias y situaciones, he aprendido varias recetas que por lo menos a mí me han funcionado bastante bien para seguir disfrutando y sorprendiéndome por los detallas de la vida. Y cada que podía, le daba mi punto de vista a Tiani sobre el mundo. Así fue como empezamos a bromear sobre incluir temas como tolerancia y apertura mental en el contenido del Curso de Excel. Pero ya no podríamos llamarlo únicamente «Curso de Excel», y mi papá ya no podría ser el único ponente…
Entonces, siguiendo mi filosofía de aprovechar los insumos contextuales para escoger nombres, decidí llamar así a mi blog. Y quedó excelente. ¿Qué mejor manera de definir lo que me gustaría que fuera? Una memoria de mis consejos generales para la vida. Ahora es mi turno de extrapolar las posibilidades de Excel a la vida real.